De toda el agua disponible en el mundo, solamente
el 3% es agua fresca. Menos de un tercio del 1% de esta cantidad
es apta para el consumo humano. El resto yace congelada en los
cascos polares, o se encuentra a grandes profundidades dentro
de la tierra, fuera de nuestro alcance.
Para ponerlo otra manera, si 100 litros representan el agua de
todo el mundo, poco más de la mitad de una cuchara de sopa
es el agua de la que disponemos.
Sin embargo, el agua dulce es esencial para nuestra existencia,
ella permite que produzcamos alimentos, que fabriquemos mercancías
y que mantengamos nuestra salud. De hecho, cerca de 70% de nuestro
cuerpo es agua.
El consumo global de agua ha crecido casi diez veces desde el
año 1900, y en muchas partes del mundo ahora se están
alcanzando los límites de extracción. Se espera
que la población del mundo aumente en 45% durante los treinta
años venideros, y al mismo tiempo se espera que la escasez
de agua dulce aumente en un 10%. La UNESCO ha predicho que para
el año 2020 la escasez de agua será uno de los problemas
mas serios que afrontarán nuestras civilizaciones.
La tercera parte de la población mundial está haciendo
frente ya a los problemas de escasez de agua y a la pobre calidad
del agua potable. Los efectos incluyen brotes masivos de enfermedades,
desnutrición y falta de agua para la cosecha. Además,
el uso excesivo y erróneo del agua dulce ayuda a la degradación
del medio ambiente llegando a los mil millones de dólares
en el mundo entero.
Algunos ejemplos demoledores de nuestro desmesurado consumo de
agua alrededor del mundo incluyen:
• Tal es la cantidad de agua que se pierde en el río
de Colorado (el famoso río que forma el gran cañón
en los Estados Unidos.) que muy a menudo no llega hasta el mar.
• Varias regiones de los EE.UU. está experimentando
ya la falta de agua y ahora está amenazando ligeramente
el abastecimiento de agua en Canadá.
Hay en múltiples ocasiones una alta cantidad de “agua
incorporada” asociada a la manufactura de muchos artículos
que utilizamos o que consumimos a diario. Por ejemplo:•
Toma 41’500 litros el producir un kilo de carne.
• Lleva 500 litros producir una naranja.
• Lleva 1’340’000 litros producir una tonelada
de aluminio.
• Toma alrededor de 50 litros de agua producir una copia
del periódico del domingo.
• Toma cerca de 5000 litros de agua para crear un kilogramo
de arroz.
• Toma 4 litros para producir una botella de cerveza.
¡Es hora de usar el agua con eficiencia!
Es obvio que no podemos aumentar la demanda de agua aun más
sin obtener efectos perjudiciales en el medio ambiente, en la
sociedad y en la economía. ¡Es hora de usar el agua
con eficiencia! Esto implica revalorar nuestra relación
con el agua, y el aprender a utilizarla con más prudencia.
En el nivel más básico, requerimos un cambio de
comportamiento, y asignarle por fin el valor que el agua se merece.+
Podemos también conseguir ventajas económicas al
darle un uso eficiente.
Todos tenemos la responsabilidad de ahorrar agua, si queremos
permitir que las generaciones futuras gocen de un estándar
similar al que ahora nosotros gozamos. ¡De hecho, muchos
de los impactos asociados al uso del agua tienen un efecto directo
en nuestras propias vidas.